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29.7.10
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Martín Osimani, durante un entrenamiento de la selección Foto:
Martín Osimani, durante un entrenamiento de la selección

Se lavaron la carita

Uruguay derrotó a Chile 75 a 64 y se clasificó a las semifinales del Sudamericano.

El equipo de Gerardo Jauri encontró en los últimos diez minutos del partido de anoche su mejor momento basquetbolístico en el campeonato y logró ganar el último partido del grupo A, ante Chile, y clasificar entre los mejores cuatro del continente. Fernando Martínez fue muy importante y la presencia de Martín Osimani resultó clave para cambiarle el rumbo al juego celeste.

Uruguay sacó la mejor cara basquetbolística en los últimos diez minutos de juego del encuentro ante Chile para ganar con contundencia y conseguir el segundo lugar del grupo. Un lifting al juego mostrado durante los anteriores partidos, aunque fue sólo en los últimos minutos del partido, porque en el arranque le costó y mucho al equipo de Jauri. Tres triples consecutivos, convertidos por Izuibejeres, Martínez y Aguiar, le cambiaron el rumbo al partido, que venía complicadísimo. Se ajustaron algunas tuercas y se afinó mucho la puntería para poner un parcial tremendo que permitió a Uruguay ganar y terminar con cierta comodidad.

El debut de Martín Osimani fue importantísimo. Ordenó, condujo y arengó a sus compañeros para cambiarle la cara al equipo. El período final del juego fue lo mejor. Presión defensiva que dio un montón de resultados, pelotas que ingresaban de todos lados y la estrategia elegida sobre el final por Jauri, jugando con tres jugadores chicos y sólo Batista en la pintura, fue muy efectiva.

En el inicio Uruguay sufrió. Arrancó con bastantes problemas: fue abajo en el tablero electrónico durante los primeros 30 minutos de juego. Al igual que contra Brasil, el rival de turno tuvo grandes porcentajes de tres puntos y en el primer tiempo Chile hizo 21 de 35 puntos de triples, algo inigualable para la celeste en el tablero rival. La derrota parcial ante la selección trasandina nos dejaba fuera del grupo de los cuatro mejores y eso tenía mucho peso.

Los puntos de Uruguay al principio llegaban con libres y buenas maniobras de Fernando Martínez y Joaquín Izuibejeres que lograban sumar, pero en colectivo le costaba muchísimo llegar al gol. Chile insistió con la defensa en zona, apretaditos abajo de la tabla, lo mismo que había complicado a Uruguay en los anteriores partidos del torneo.

El mayor problema de los celestes nuevamente era la defensa, que no era fuerte y presionante, sino que permitía que los trasandinos encontraran tiros francos. El arma clave de los dirigidos por el argentino Córdoba fue el tiro de triple en el que falló la contención uruguaya. Lo mejor en la parte de atrás eran los tapones de Reque Newsome, que puso una tapa al aro, pero a su vez se perdían muchos rebotes defensivos, lo que les daba segundos tiros a los chilenos.

Pará un poquito

Chile estaba infernal de triple. Convirtió nueve a lo largo del juego, pero el cóctel fue tremendo en los primeros minutos. Patricio Briones abajo de la tabla también pesó mucho. Con segundos tiros y dobles cerca al tablero terminó haciendo 19 puntos a lo largo del juego.

Por suerte cambió el rumbo. La presión defensiva fue muy efectiva, abrió el juego y se empezó a encontrar muchos más espacios. Los tres triples seguidos fueron vitales, permitieron cambiar el liderato en el score y eso fue importante.

Mauricio Aguiar volvió a ser importante. Jugó de falso interno, debajo de la pintura pero abriéndose a tirar y a hacer espacios. El Enano Martínez conmovió: hizo 23 y nuevamente llevó la batuta del equipo de manera regular. Se contoneó para siempre llegar hasta abajo del aro y encontrar puntos. Izuibejeres también jugó muy bien -terminó con 14- y hubo buenos momentos de Esteban Batista, que pesó sobre los defensas rivales.

Uruguay tuvo que salir a buscar un partido que le fue adverso por mucho tiempo, algo que siempre genera un desgaste extra. Además, ayer fue el juego en el que hubo menor rotación del plantel, ya que sólo jugaron nueve jugadores, pero por suerte hay un día de descanso para mañana jugar las semifinales. Al cierre de esta edición jugaban Colombia y Argentina por un lugar en semifinales y de ese encuentro salía nuestro rival.